海角精品黑料

Ventiladores inal谩mbricos, paneles solares y compras en el d铆a: as铆 sobrellevan los cubanos los constantes apagones

Paneles solares, ventiladores recargables, noches a la intemperie: el rebusque de los cubanos apela a toda la creatividad posible para sobrellevar la creciente crisis y los constantes apagones.

Cuba comenz贸 agosto con la sexta ca铆da , acr贸nimo para el el Sistema El茅ctrico Nacional, que ahora marca la vida diaria. Cuando ocurre un apag贸n, aunque no haya vuelto la electricidad, la UNE 鈥攐tro acr贸nimo clave, esta vez para la Uni贸n El茅ctrica鈥 publica actualizaciones constantes de la recuperaci贸n del sistema. Pero hablar de restauraci贸n del suministro el茅ctrico ser铆a una utop铆a.

Este lunes tres de agosto, la UNE public贸 en su portal que tendr铆a una disponibilidad de 1035 MW en horario pico, pero la demanda en ese mismo horario para el pa铆s ser铆a de 3200 MW, es decir, el d茅ficit ser谩 de por lo menos 2195 MW. Los n煤meros lo confirman: no hay luz para tanta gente y no la habr谩, menos a煤n sin combustible, no porque sea escaso en el mercado, sino porque las sanciones del gobierno de Donald Trump en Estados Unidos impiden que quienes lo tienen se lo vendan a las empresas estatales.

Cada vez que se cae el sistema, como report贸 la UNE en su a las 10:52 de la noche del domingo, el tema despierta de nuevo atenci贸n internacional. Pero para los cubanos es algo cotidiano.

La situaci贸n cambia si se pasa de las cifras oficiales a lo que nos dicen quienes viven en la isla.

Como en cualquier pa铆s de la regi贸n y del mundo, en Cuba las dificultades son proporcionales a los ingresos. Gilberto, quien como los dem谩s entrevistados pidi贸 usar solo su primer nombre, explic贸 a CNN c贸mo se enfrenta a uno de los aspectos m谩s inmediatos de la vida diaria: con apagones de hasta 23 horas diarias, 驴c贸mo se conservan los alimentos?

Quienes cuentan con recursos, dijo Gilberto, y son muchos m谩s de los que se puede imaginar, han recurrido a los paneles solares. Con ellos vienen otros elementos como las bater铆as para acumular la carga y los inversores, que convierten la corriente que generan los paneles en la apropiada para alimentar electrodom茅sticos como neveras y aires acondicionados. Entonces, quien tiene uno de estos sistemas cuenta con refrigeraci贸n, ya sea para poder dormir sin calor ni humedad o para mantener la nevera funcionando. Entre los paneles solares y las pocas horas de electricidad, por lo general se cargan las bater铆as.

Gilberto explica que quien no tiene los recursos para un sistema de paneles solares se adapta de otra manera, casi como si regresara en el tiempo. La refrigeraci贸n no es opci贸n, entonces compra los alimentos que consume por d铆a. Para dormir en medio del calor de verano de pronto puede acceder al producto de moda: el ventilador recargable, promovido en redes y disponible en la isla o para env铆o desde el exterior.

Contrario a lo que muchos parecen imaginar, en Cuba la vida sigue. La gente trabaja, estudia, come, duerme, aunque con mucho calor, y se conecta a las redes como lo hacen en otras partes del mundo, solo que su recursividad es puesta a prueba a diario. A煤n se casan, se divorcian, organizan fiestas de quincea帽era y s铆, van a la playa.

Pero no todos se quedan a aguantar la situaci贸n. En medio de tanta dificultad, la poblaci贸n se ha ido reduciendo. La cifra m谩s reciente publicada por la Oficina Nacional de Estad铆stica, , el 21 de julio, revel贸 que para finales de 2025 en la isla hab铆a 9.434.593 habitantes, 313.414 menos que en 2024, y por lo menos 245.264 de esos, emigraron. Seg煤n desde 2020 la poblaci贸n de la isla se ha reducido en casi 1.800.000 personas.

Es domingo y en el , en la Habana vieja, los habitantes de la ciudad aprovechan el espacio para el encuentro. De pronto se escucha el ruido de un motor di茅sel y, apenas una cuadra m谩s all谩, se puede ver una retroexcavadora amarilla junto a un cami贸n. Lo que antes era frecuente ahora es una bienvenida sorpresa: la recogida de la basura. Los vecinos se congregan mientras la pala se llena y deposita los escombros en el veh铆culo. Alguien lleva una tasa de caf茅 para el operario de la m谩quina.

Es com煤n ver esquinas con escombros en esta ciudad, lo es menos frecuente en otras como Pinar del R铆o, Vi帽ales o Cienfuegos. Esa es una de las consecuencias de la falta de combustible que irrita a los cubanos.

La gente se congrega frente a las viviendas, los ni帽os juegan en la calle, adentro se ven televisores prendidos, ventiladores y luces encendidas. Hay electricidad y, por un rato, se vive algo de normalidad.

Silverio, un taxista que traslad贸 al equipo de CNN por la ciudad, cuenta que tuvo que arrancar de cero en La Habana. A trav茅s de alguien al que consideraba su 鈥渉ermano鈥, hab铆a organizado todo para irse a Estados Unidos con su esposa y dos hijos. Vendi贸 todo loq ue ten铆a, pero no pudo viajar: dice que lo estafaron.

Ya resignado a seguir su vida en la isla, y aunque, como muchos, dice que 鈥渘o habla de pol铆tica鈥, recuerda con nostalgia un tiempo no tan lejano cuando los turistas, especialmente los europeos, llegaban a la isla. Entonces hab铆a combustible para los aviones.

Silverio dice que los escuchaba contar sobre c贸mo, perteneciendo a la clase media en sus pa铆ses, pod铆an ahorrar y una vez al a帽o, o cada dos, conocer alg煤n destino lejano, como Cuba. Quiere eso, trabajar y proveer, garantizar lo m铆nimo para su familia y viajar cuando le provoque. Pero primero tener electricidad y agua sin cortes.

Ante esta constante situaci贸n de carencias, el hast铆o se nota. No deber ser f谩cil volver al carb贸n o la le帽a para cocinar, a pasar la noche en vela con un calor que no discrimina m谩s all谩 de qui茅n tiene para ventilador recargable o aire acondicionado, o dormir en la entrada de la vivienda o afuera para recibir algo de brisa.

Y no es solo la vida en los hogares lo que sufre recortes. Tambi茅n hay falta de recursos en los hospitales, en el transportarse y en otras 谩reas clave. A veces, el malestar se manifiesta en cacerolazos y protestas espont谩neas. Pero la energ铆a de la gente parece estar m谩s concentradas en una actividad en la que ya son expertos: resolver, el verbo cubano de buscarle la vuelta a la vida, de hacer limonada con los limones que les siguen cayendo.

The-CNN-Wire
™ & © 2026 Cable News Network, Inc., a Warner Bros. Discovery Company. All rights reserved.

Federal News Network Logo
Log in to your 海角精品黑料 account for notifications and alerts customized for you.